Mi?rcoles, 14 de septiembre de 2011
POR MADRILONIA.ORG, BLOG DE INFORMACIÓN Y ANÁLISIS PARA ANIMAR LA INDIGNACIÓN

Hacia la huelga social euromediterránea

Madrilonia se ha levantado sobresaltada por un sueño apasionante, la visión de una región euromediterránea paralizada en su re-producción e inserta en un proceso de cambio irreversible podría despertarnos de una pesadilla neoliberal que parece no tener fin.
MARTES 6 DE SEPTIEMBRE DE 2011.  NÚMERO 156
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Edu León

El sueño, aún borroso, plantea nuevas preguntas y algunas respuestas ante la, cada vez más presente, posibilidad de que desde el movimiento 15M y los sindicatos de base se convoque una huelga general en los próximos meses.

Cuando nos dicen que una huelga general euromediterránea es algo que no podemos hacer, respondemos que hemos llegado hasta aquí aupados sobre otro montón de sueños imposibles: toma de plazas, interacción de cerebros en la red, paralización de desahucios, asambleas vecinales, bloqueos, marchas masivas…

Para empezar, lo mejor es imaginar y construir buenas preguntas:

¿Cómo sería esa huelga? ¿Qué imagen nos devuelve ese sueño?

Huelga: ¿Cómo construir la fuerza colectiva necesaria para detener la economía en el contexto que vivimos?

Aquí ya no hay apenas grandes fábricas, no quedan muchas cadenas de montaje, no se ven demasiados monos azules ni cascos de trabajo.

No hay industria pesada, pero sí trabajadores del sector público en progresiva precarización, grandes empresas transnacionales proveedoras de servicios y redes de pequeñas empresas en régimen de subcontratación, trabajo autónomo que corre con los riesgos, migrantes hiperexplotados, amas de casa invisibilizadas, externalización de redes de comunicación y transporte, tercer sector, etc.

Social: ¿Cómo hacen huelga los parados? ¿Y una community manager? ¿Y un vendedor de El Cairo?¿Y un enfermero? ¿Cómo se bloquea la producción de una ciudad al completo o incluso de una región internacional?

Una huelga social euromediterránea que paralice o reduzca de forma permanente el consumo en sectores estratégicos (transporte, energía&hellipGui?o, que regrese a manos colectiva los bienes que le están siendo robados, que defienda la sanidad y educación, que haga hincapié en el acceso gratuito a los bienes comunes y apueste por la gestión comunitaria de esos bienes.

Una huelga social que intranquilice a los mercados con constantes ataques al sistema financiero (retirada de fondos, bloqueo bursátil...), que ponga en jaque los medios de comunicación corporativos, que señale a la clase política, que vigile la labor policial, recupere terrenos, edificios o viviendas para uso social y detenga el abastecimiento de bienes de lujo…

Euromediterránea: Compartimos problemas y redes de explotación, pero también herramientas, capacidad de organización e intereses que definirán nuestras posibilidades de ataque y resistencia.

Se trata de cambiar las escalas (territorial y social) de la convocatoria. Trascender la identidad nacional y “trabajadora” de la huelga para avanzar hacia un nuevo ciclo de movilizaciones.

Es necesario señalar a las instituciones de la UE, a su responsabilidad en la crisis de la deuda. Pero también hay que detener su connivencia interesada con gobiernos que masacran a los pueblos. Sólo las respuestas de la diversa sociedad euromediterránea pueden frenar las políticas que nos llevan al desastre a ambos lados.


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